Mi interés en la salud integral empezó hace ya muchos años. De niña, sufría infecciones de garganta y dolores de oído. Hasta los 10 años era raro el mes que no tenía que pasar varios días en la cama con fiebre y sintiéndome fatal. Nada divertido para una niña bastante inquieta, pero me ofreció tiempo para aburrirme y desarrollar la imaginación. Las inyecciones de penicilina fueron tan frecuentes que el cuerpo acabó rebelándose y desarrollé alergia a la penicilina.

Ya de adolescente, la incapacidad de parar la mente, me llevaba a estados de agotamiento muy desagradables, sobre todo en situaciones sociales nuevas.  Era muy social, pero a la vez muy nerviosa. Mi primer año en la universidad fue una explosión agotadora de nuevas experiencias. Descubrí que dentro de mí había demasiadas conversaciones internas y consideraciones sobre lo que iba o no iba a decir o lo que pensaban de mí. Eso me agotaba y empecé a buscar con ahínco información que me ayudase entender lo que me pasaba. A los 18 años, descubrí el yoga y la meditación y se abrió un nuevo mundo de posibilidades. El aliciente para buscar técnicas y maestros que me ayudasen a encontrar paz interior y sentirme más vital era grande.

Mi genética no es de roble y a partir de los 40 he tenido que lidiar con alergias, intolerancia alimentaria y una enfermedad rara autoinmune (Behçet). La medicina occidental tardó años en ponerle un nombre y tuve que probar e investigar mucho por mi cuenta. Y ha merecido la pena

Trabajo desde hace más de 20 años como traductora médica, lo que me ha dado la oportunidad de conocer bien la medicina moderna y estar al tanto de los últimos desarrollos. Esta faceta me ha servido, además, para respetar y valorar mucho la importancia y el valor de la medicina occidental. La medicina tradicional china puede ser una gran medicina complementaria, sobre todo en enfermedades crónicas. Puede ayudar a reducir el dolor, aumentar la calidad de vida en la menopausia, y ayudar a lograR una vejez saludable

Con ese bagaje, he ido desarrollando un modelo dinámico de tratamiento que engloba de verdad el cuerpo, la mente y la energía para devolver la vitalidad y la salud.

Durante más 40 años he tenido la suerte de aprender y practicar con grandes expertos en técnicas corporales, psicológicas y energéticas que he ido integrando y modificando para ayudar a mis pacientes a recuperar su salud y bienestar.

Lugar de Consulta

  • Las alpujarras, Mecina Bombarón.
  • Online mediante videollamada.
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